Autismo

El Autismo: características y estadísticas recientes.

El Autismo es una condición neurofisiológica (McCandless, 2003) que se caracteriza por mostrar alteraciones en el desarrollo antes de los 3 años. Las dificultades y diferencias principales son en: (1) desarrollo de lenguaje y comunicación, (2) interacción social y (3) percepción sensorial. Las personas con Autismo tienen dificultad para relacionarse con su medio ambiente y para ajustarse a cambios en la rutina diaria. También pueden mostrar movimientos estereotipados, asociados a las limitaciones en la imaginación (Wing, 1993). La Asociación Americana de Psiquiatría en su Manual de Diagnóstico y Estadísticas de Condiciones Mentales, Edición Revisada, año 2001 (DSM-IV, Ed.Rev.), cataloga el Autismo como una de las condiciones asociadas con los Trastornos Generalizados del Desarrollo. Estos incluyen las condiciones dentro del Espectro de Autismo (EA) que son: Autismo, Desorden Pervasivo del Desarrollo – no especificado (PDD-NOS), y el Síndrome de Asperger (Cordero, s.f.). Además, incluyen el Síndrome de Rett y el Desorden Desintegrativo Infantil, condiciones de muy baja prevalencia y con manifestaciones psicomotoras significativas.

No se conoce la causa del Autismo, pero se sabe que no es una condición puramente genética, sino que tiene un componente ambiental significativo. Las personas con Autismo presentan problemas gastrointestinales, inmunológicos y metabólicos, entre otros. Además, muestran deficiencias en el sistema de excreción de toxinas, y éstas les hacen más susceptibles a contaminantes en el medio ambiente. Estos problemas de salud agravan los problemas comunicológicos, sociales y sensoriales, y por lo tanto, interfieren con su capacidad de aprendizaje.

Desde mediados de la década de 1980 se ha observado un aumento vertiginoso en la prevalencia de esta condición en diferentes partes del mundo. Las estadísticas del Centro para Control de Enfermedades (CDC) de Atlanta presentan una prevalencia alarmante en Estados Unidos (EEUU). El 30 de marzo de 2012 publicaron los resultados de un estudio de prevalencia realizado durante el año 2008 en catorce localidades a través de toda la nación. En ese estudio se demuestra que en promedio 1:88 nacimientos en esas localidades será diagnosticado con Autismo (CDC, 2012).Estos números evidencian un aumento constante en el diagnóstico de la condición que en el 2010 se estimaba en 1:110 nacimientos (Lord &Bishop, 2010). Estudios anteriores (Rubin, 2009) habían revelado que 1:91 niños y niñas entre las edades de 3 a 17 años padece o ha padecido de Autismo. Otro estudio señala que 1:100 niños y niñas de 8 años en EEUU ha sido diagnosticado con Autismo (Study, 2009).

En Puerto Rico no existían estadísticas de prevalencia hasta recientemente. El 11 de marzo de 2012 el Departamento de Salud del Gobierno de Puerto Rico publicó por primera vez en nuestra historia los resultados de una encuesta realizada el año anterior para estimar el número de personas afectadas por la condición en la Isla. Los resultados de la encuesta indican que en Puerto Rico existe una población estimada de 28,745 personas con Autismo. La prevalencia entre las edades de 4-17 años es de 1:62 individuos. El Dr. José F. Cordero, Decano de la Escuela de Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, y quien dirigió esta encuesta, indicó que estos números son comparables con las estadísticas en EEUU y otros países encuestados de forma similar (Departamento de Salud, 2012). En conversación con el Dr. Cordero (2010), el galeno había señalado que se podía extrapolar de la experiencia en la nación americana y calcular que en la Isla debería haber cerca de 9 mil menores afectados por la condición. En un reportaje periodístico anterior, el Dr. Cordero había indicado que él estimaba que en la Isla debería haber cerca de 7,500 niños y niñas afectados por el Autismo (Sanjurjo, Meléndez, 2009).

Afortunadamente, existen diferencias significativas entre el Autismo clásico y de baja prevalencia que describió el Dr. Kanner (1943), y el que se presenta en alta prevalencia en la actualidad. Hoy día, la gran mayoría de los menores afectados por el Autismo ha tenido un desarrollo inicial típico y luego, cerca del año y medio o dos años, es que comienzan a perder habilidades y destrezas que ya habían adquirido. A la misma vez, aparecen los problemas gastrointestinales, inmunológicos y metabólicos que se habían mencionado anteriormente y que agravan la condición física del menor (Jepson, 2007). Investigaciones biomédicas en el campo han demostrado que existen tratamientos alternativos para tratar estas condiciones asociadas. Una vez se logra estabilizar el organismo y recuperar la salud física del niño, se puede trabajar más eficientemente con el desarrollo del sistema neurológico afectado.

Las deficiencias comunicológicas, sociales y sensoriales dificultan la percepción y la relación del menor con el mundo, las personas y las cosas que le rodean. También afectan su desarrollo general y su capacidad de aprendizaje. Para lograr la recuperación de un niño con Autismo es necesario complementar el tratamiento biomédico con intervenciones terapéuticas que subsanen las deficiencias físicas, sociales y cognitivas que surgieron a raíz de la condición. Este tratamiento integrado puede incluir terapia conductual, sensorial, habla y lenguaje, ocupacional, visual, auditiva, física y educativa, entre otras. En el ambiente escolar, estos aprendices se benefician de un programa inclusivo con los acomodos necesarios que garanticen su participación en el ambiente escolar. La evidencia científica demuestra que la coordinación de tratamiento biomédico, intervenciones terapéuticas y estrategias educativas apropiadas promueven el desarrollo de estos niños y niñas, y les proveen mejores oportunidades de éxito a corto y largo plazo (National Research Council, 2001; Underwood, 2009).

Referencias

American Psychiatric Association. (2001). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders IV (Ed.Rev.) (DSM IV-Ed.Rev.). Washington, DC: American Psychiatric Association

Centers for Disease Control and Prevention. [Prevalence of Autism Spectrum Disorders-Autism and Developmental Disabilities Monitoring Network, 14 Sites, United States, 2008]. MMWR 2012; 61(3), 1-24.

Cordero, F. (s.f.). Autismo: Diagnóstico e Intervención Temprana. Presentación en “powerpoint”. Recinto de Ciencias Médicas, Universidad de Puerto Rico.

Cordero, F. (2010, 26 de marzo). Comunicación personal.

Departamento de Salud, Gobierno de Puerto Rico. (2012, 11 de marzo). Comunicado de Prensa: Departamento de Salud anuncia resultados de primera encuesta de prevalencia de Autismo en Puerto Rico. Recuperado de http://www.salud.gov.pr/Publicaciones/Comunicados/Pages/DEPARTAMENTODESALUDANUNCIARESULTADOSDEPRIMERAENCUESTADEPREVALENCIADEAUTISMOENPUERTORICO-11marzo2012.aspx

Jepson, B. (2007). Changing the Course of Autism: A Scientific Approach for Parents and Physicians. USA: Sentient Publications.

Lord, C., & Bishop, S.L. (2010). Social Policy Report: Autism Spectrum Disorders: Diagnosis, Prevalence, and Services for Children and Families. Sharing Child and Youth Development Knowledge, 24(2), 1-27.

McCandless, J. (2003). Children with starving brains. Putney, Vermont: Bramble Books.

National Research Council. (2001). Educating Children with Autism (Committee on Educational Interventions for Children with Autism. Catherine Lord and James P. McGee, eds. Division of Behavioral and Social Sciences and Education).Washington, DC: National Academy Press.

Parés Arroyo, M. (2008, 12 de noviembre). “A estudiar el origen de algunos males más comunes”. El Nuevo Día, 18.

Rubin, R. (2009, 5 de octubre). Autism is more widespread, U.S. studies show, but why? USA Today. Recuperado el 5 de octubre de 2009, de http://www.usatoday.com/news/health/2009-10-05-autism-increase_N.htm

Study: More cases of autism in U.S. kids than previously realized. (2009, 5 de octubre). Cable News Network (CNN). Recuperado el 5 de octubre de 2009, de http://edition.cnn.com/2009/HEALTH/10/05/autism.study/index.html

Underwood, L. (2009). A Best Practices Model for Treating Autism to Improve Optimal Outcomes: Behavioral and biomedical interventions implemented together. The Autism File USA, 33, 54-60.

Wing, L. (1993, April).The Definition and Prevalence of Autism: A Review. European Child and Adolescent Psychiatry, 2 (2), 61-74.

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Datos educativos y profesionales: Yolanda González Román, DMD Completó el Bachillerato en Ciencias con Concentración en Química de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Estudió Odontología en el Recinto de Ciencias Médicas de la UPR. Realizó un post-grado con especialidad en niños y personas con impedimentos en el Montefiore Medical Center/Rose Kennedy Center for the Handicapped, New York. Ejerció como Dentista Pediátrico en la práctica privada por 20 años. Su interés en el autismo la llevó a entrenarse con la organización Defeat Autism Now! (DAN) en alternativas biomédicas para el tratamiento del autismo. La Dra. González está capacitada por esta asociación nacional. Como complemento a su entrenamiento biomédico, decidió capacitarse en el área de Educación Especial y Diferenciada, de manera que pueda abordar el autismo de forma abarcadora y holística. Conoce la necesidad de capacitar a padres, madres y cuidadores en la atención y la educación de estos niños y jóvenes. En agosto del 2007 ingresó al Departamento de Estudios Graduados de la Facultad de Educación de la UPR-Río Piedras, para continuar estudios en lo que se ha convertido en su pasión: la educación a niños y jóvenes con autismo y la búsqueda de su desarrollo óptimo en un ambiente de paz y respeto. Para la Dra. González, la educación es un derecho de todos los niños, niñas y jóvenes, protegido por la Convención de DDHH y la Convención de Derechos de la Niñez. Otros estudios relacionados: o Certificación como Asistente en lenguaje de señas o Certificación en Terapia Educativa . La Dra. González ofrece charlas educativas por toda la isla abordando los aspectos biomédicos y educativos que afectan a la niñez con autismo.