En tus zapatos

Sabemos cómo te sientes, porque estuvimos en esa misma posición. Éramos una pareja joven, bien preparada, en buena salud y con muchos deseos de levantar una hermosa familia. En 1990 nació nuestro primer retoño… el heredero esperado… lleno de salud y vida… Se desarrolló perfectamente bien y esperó con ilusión por un hermanito. Dos años más tarde, la vida nos premió con otro hermoso bebé. Los médicos nos aseguraron que crecería fuerte y sano como su hermano, a pesar de las complicaciones durante mi embarazo y su nacimiento. Y fue así, al menos por los primeros 18 meses, pero después… nuestro mundo  cambió.

A partir de los 18 meses, y coincidiendo con la administración de los refuerzos de las vacunas, nuestro bebé comenzó a perder destrezas y habilidades que ya dominaba. Fue en el habla donde presentó la mayor pérdida. “¿Qué estará pasando?”, nos preguntábamos. En un principio, los médicos no le veían importancia y pensaban que eran cosas de “madre exagerada”. Al mismo tiempo, nuestro pequeño comenzó a presentar frecuentes problemas de salud: alergias, sinusitis, infecciones de oído, asma y problemas gastrointestinales. Sin embargo, y contrastando con todas estas dificultades e incertidumbre… se mostraba feliz, curioso, emprendedor y no perdía su capacitad para aprender todo aquello que fuera de su interés.

A los dos años y medio tuvo sus primeras evaluaciones con la patóloga del habla y la terapeuta ocupacional. Las especialistas nos indicaron que estaba rezagado en el desarrollo de habla y lenguaje, pero no mostraba problemas en otras áreas. Siendo así, comenzamos de inmediato las terapias del habla para promover estas destrezas y asegurarnos de que nuestro bebé tuviera las mejores oportunidades para su desarrollo, pero el problema no era tan sencillo.

Luego de año y medio, muchas alegrías e innumerables sinsabores, tuvimos “el diagnóstico”, o mejor dicho, el posible diagnóstico. Los médicos nos informaron que el niño “parecía tener autismo”, pero había que esperar porque no reunía todos los criterios. Todavía no entendemos a qué se referían: ¿sería esperar a que mostrara todas las características del autismo para tener un diagnóstico certero y un niño destruido?; ¿o esperar por algo sobrenatural que lo sanara milagrosamente? Todavía no entendemos a qué se referían con esperar, pero nosotros no podíamos esperar a que nuestro amado hijo continuara deteriorándose. De inmediato,se reforzaron las terapias del habla y se comenzó la terapia ocupacional. Nos comprometimos con su salud, su bienestar y el mayor desarrollo de sus capacidades. Nos dimos a la tarea de rescatarlo de aquel abismo, aún sin saber cómo o a dónde podríamos llegar. Cada día era una nueva aventura, una nueva vivencia, un nuevo aprendizaje.

Esas aventuras, vivencias y aprendizajes son los que queremos compartir contigo a través de esta página web para acompañarte y darte apoyo en tus andanzas por el mundo del autismo. Vivencias… experiencias de vida… motivaciones para seguir luchando… para mejorar nuestra calidad de vida y la de futuras generaciones… para regalarle la alegría de vivir a otros, y en recompensa, encontrar nuestra vida plena… una vida feliz. Motor generador de sentimientos e ideas… fuente creadora de altas expectativas y proyectos… energía creativa e inquieta… Esas son nuestras aventuras, vivencias y aprendizajes, ¡Utilicémoslas para el bien común!

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Datos educativos y profesionales: Yolanda González Román, DMD Completó el Bachillerato en Ciencias con Concentración en Química de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Estudió Odontología en el Recinto de Ciencias Médicas de la UPR. Realizó un post-grado con especialidad en niños y personas con impedimentos en el Montefiore Medical Center/Rose Kennedy Center for the Handicapped, New York. Ejerció como Dentista Pediátrico en la práctica privada por 20 años. Su interés en el autismo la llevó a entrenarse con la organización Defeat Autism Now! (DAN) en alternativas biomédicas para el tratamiento del autismo. La Dra. González está capacitada por esta asociación nacional. Como complemento a su entrenamiento biomédico, decidió capacitarse en el área de Educación Especial y Diferenciada, de manera que pueda abordar el autismo de forma abarcadora y holística. Conoce la necesidad de capacitar a padres, madres y cuidadores en la atención y la educación de estos niños y jóvenes. En agosto del 2007 ingresó al Departamento de Estudios Graduados de la Facultad de Educación de la UPR-Río Piedras, para continuar estudios en lo que se ha convertido en su pasión: la educación a niños y jóvenes con autismo y la búsqueda de su desarrollo óptimo en un ambiente de paz y respeto. Para la Dra. González, la educación es un derecho de todos los niños, niñas y jóvenes, protegido por la Convención de DDHH y la Convención de Derechos de la Niñez. Otros estudios relacionados: o Certificación como Asistente en lenguaje de señas o Certificación en Terapia Educativa . La Dra. González ofrece charlas educativas por toda la isla abordando los aspectos biomédicos y educativos que afectan a la niñez con autismo.

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