Comienza la siembra

Ya conoces un poquito de nuestra historia de vida. Ahora te toca construir una hermosa historia junto a tus aprendices y sus familias. Nosotros estamos aquí, disponibles para ayudarte, pero la decisión es tuya. Toma acción, infórmate y elabora un plan para acercar a tus estudiantes a la Naturaleza. Confabúlate con sus familias, ellos serán tus mejores apoyos.

Comienza por educarte. Edúcate con respecto al Autismo y a las diferentes alternativas terapéuticas y educativas que existen. Hoy día tienes excelente información al alcance de tus manos gracias a las redes virtuales en la Internet. Investiga, pregunta y desarrolla criterios que te permitan identificar alternativas educativas viables para tus educandos. A través de esta página pretendemos precisamente mantenerte informado sobre la condición y las posibles alternativas terapéuticas y educativas que puedes utilizar.

Date tiempo para conocer a tus nuevos aprendices. Muchas veces ellos “gritan” sus necesidades, lo que les irrita, lo que les molesta. En otras instancias, expresan sus gustos y fortalezas de manera sencilla. Recuerda que tus estudiantes tienen una forma diferente de percibir las cosas y puede que sus intereses sean diferentes. Utiliza inventarios sencillos para identificar habilidades y preferencias. Puedes utilizar inventarios pictóricos[1]en el caso de que tus aprendices sean no verbales. Prepara un perfil que te permita conocer su potencial de aprendizaje y te guie en el desarrollo de actividades educativas.

Establece comunicación de manera sencilla. Una de las principales características del Autismo es la dificultad para entender el lenguaje y expresarse correctamente. Las estrategias visuales son sumamente importantes para mantener la comunicación con estos niños. Puedes preparar un conjunto de tarjetas[2] con láminas de actividades del diario vivir que les permitan comunicarse. Por ejemplo, puedes tener un grupo de láminas básicas que representen estas necesidades: (1) comida, para cuando tiene hambre, (2) bebida, para cuando tiene sed, (3) baño, para cuando tiene que utilizar esas facilidades, y (4) enfermo o dolor, para cuando se siente mal. Enséñales el significado de cada lámina y hazlo accesible para su entendimiento.  Tener medios alternativos de comunicación reduce la frustración y las rabietas, y beneficia a todosen la sala de clases.

Elabora un itinerario de la rutina diaria. Puedes preparar un itinerario ilustrado[3]de las actividades del día con láminas reusables y removibles. En un pequeño tablón de expresión que sea accesible para los niños, coloca láminas representativas de las actividades del día en el orden en que esperas que ocurran. Estas láminas deben removerse una vez pase la actividad para que los estudiantes entiendan que esa actividad terminó y puedan proceder con la próxima. Tus estudiantes se sentirán en control y  estarán más tranquilos si conocen las actividades rutinarias del día. Utiliza una cámara o hasta tu celular para tomar fotografías del diario, de esa forma, se beneficiarán de imágenes concretas para la comunicación.

Desarrolla un grupo de apoyo. Incorpora progenitores, familiares y amigos cercanos en las actividades del salón de clases. Elabora talleres para sensibilizar a estudiantes típicos con respecto a las particularidades que tienen los estudiantes con Autismo y otras diferencias en el desarrollo. Existen libros para niños tales como: Mi hermanito tiene autismo, escrito por Eileen Whitlock, o “The Autism Acceptance Book”, escrito por Ellen Sabin, que pueden ayudarte en esta tarea. Fomenta el trabajo en parejas o equipos pequeños para facilitarles la integración al grupo, y viabilizar su inclusión en el funcionamiento diario del salón. Invita a otros educadores y educadoras a visitar el salón y  a ofrecerles charlas breves o actividades que sean de su interés y aporten en su educación.  Es importante que la administración escolar y el profesorado conozcan a estos niños y sus necesidades, de manera que puedan servir como enlace o puente con el resto de la comunidad educativa. Cuando prepares una actividad, selecciona el grupo de invitados y asígnales los  roles que deben desempeñar para maximizar su aportación a la comunicación y socialización de los estudiantes con capacidades diversas.

Explora diferentes escenarios. Nuestra recomendación es que recurras a la Naturaleza siempre que te sea posible. Visita áreas verdes cercanas al plantel y determina si son adecuadas para tu propósito educativo y social. Lo ideal es que sean áreas seguras, pero poco concurridas, de manera que la actividad no tenga muchas interrupciones. El verdor y los sonidos de la Naturaleza reducen el estrés, aumentan la atención y la concentración, y propician el aprendizaje (Louv, 2007,2008). Un lugar sencillo, cerca de la escuela, permitirá que lo visiten más frecuentemente, de manera tal que tú, tus asistentes y todostus aprendices se beneficiarán de las bondades de la Naturaleza. La Dra. Dolores Miranda (en Martínez Mercado, 2009), Directora del Programa de Psicología en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, se refiere a la Naturaleza como el “Ritalin Verde” para destacar sus beneficios en el aprendizaje.

Prepara el terreno para la actividad. En preparación para la actividad en la Naturaleza, introduce el tema a tus estudiantes mediante el uso de libros, juguetes, películas, entre otras opciones. Permite que niños y adultos se familiaricen con el lugar que van a visitar. Busca el momento adecuado para hacer esa primera visita. Comienza con una actividad exploratoria sencilla como caminar por el bosque en un día soleado, pero a las horas más frescas. Pueden llevar lupas, binoculares, y hasta cámaras digitales o celulares para tomar fotos de cosas que les atraigan. Trata de que estos artefactos sean de buena calidad y lo más parecidos a los objetos reales. Pueden usar sombreros, botas, chalecos, etc., de manera que los niños sientan que están desempeñando un papel – juego de roles o juego imaginativo (Kasari, Freeman, y Paparella, 2006). Es recomendable tomar fotos, pues serán sumamente útiles para prepara tarjetas que te ayudarán a desarrollar vocabulario de su interés. Lleven agua y  una merienda sencilla para darle un toque especial a la actividad. Incluso, puedes incorporar los niños en la preparación de la merienda. Estas actividades son muy bien recibidas por el estudiantado, promueven las interacciones sociales y el aprendizaje en contexto.

Recuerda llevar “los dos sacos”. No siempre tenemos éxito en nuestra primera experiencia. Reevalúa los aspectos positivos y negativos de esta primera visita y tómalos en consideración cuando estés planificando la segunda visita, que no debe tardar mucho tiempo en realizarse. Por lo menos, trata de programar una visita educativa semanal a la Naturaleza. Por eso es importante que identifiques áreas cercanas al plantel escolar. Utiliza la información que obtuviste de la primera visita para organizar la próxima. Continúa tu trabajo sin decaer, tu energía se apoderará de todos. Recuerda siempre orientar a tus aprendices y acompañantes  sobre la actividad y lo que deben esperar. Es importante asignarles roles que propicien la interacción positiva con los menores con Autismo.

Estas son algunas ideas generales que te ayudarán a desarrollar actividades al aire libre con tus educandos. Todoslas disfrutarán y se beneficiarán de alternativas educativas en ambientes naturales. En futuros artículos estaremos dialogando acerca de otras experiencias concretas que te ayudarán a promover e incentivar el desarrollo óptimo de todos tus aprendices en la Naturaleza.

Referencias

Kasari, C., Freeman, S., y Paparella, T. (2006, June). Joint attention and symbolic play in young children with autism: a randomized controlled intervention study. Journal of Child Psychology & Psychiatry, 47 (6), 611-620. Recuperado el 20 de octubre del 2008, doi:10.1111/j.1469-7610.2005.01567.x

Louv, R. (2008). Last child in the woods (Rev. ed). Chapel Hill, NC, EE.UU.: Alonquin Books.

Louv, R. (2007). No child left inside. Recuperado el 19 de septiembre de 2009, de http://www.orionmagazine.org/index.php/articles/article/240

Martínez Mercado, E. (2009, 29 de marzo). El “Ritalin Verde”. El Nuevo Día, 14-15.

      [1] En futuras publicaciones incluiremos ejemplos de Inventarios. [2] En futuras publicaciones incluiremos ejemplos de medios de comunicación aumentativa y alternativa. [3]

Written by

Datos educativos y profesionales: Yolanda González Román, DMD Completó el Bachillerato en Ciencias con Concentración en Química de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Estudió Odontología en el Recinto de Ciencias Médicas de la UPR. Realizó un post-grado con especialidad en niños y personas con impedimentos en el Montefiore Medical Center/Rose Kennedy Center for the Handicapped, New York. Ejerció como Dentista Pediátrico en la práctica privada por 20 años. Su interés en el autismo la llevó a entrenarse con la organización Defeat Autism Now! (DAN) en alternativas biomédicas para el tratamiento del autismo. La Dra. González está capacitada por esta asociación nacional. Como complemento a su entrenamiento biomédico, decidió capacitarse en el área de Educación Especial y Diferenciada, de manera que pueda abordar el autismo de forma abarcadora y holística. Conoce la necesidad de capacitar a padres, madres y cuidadores en la atención y la educación de estos niños y jóvenes. En agosto del 2007 ingresó al Departamento de Estudios Graduados de la Facultad de Educación de la UPR-Río Piedras, para continuar estudios en lo que se ha convertido en su pasión: la educación a niños y jóvenes con autismo y la búsqueda de su desarrollo óptimo en un ambiente de paz y respeto. Para la Dra. González, la educación es un derecho de todos los niños, niñas y jóvenes, protegido por la Convención de DDHH y la Convención de Derechos de la Niñez. Otros estudios relacionados: o Certificación como Asistente en lenguaje de señas o Certificación en Terapia Educativa . La Dra. González ofrece charlas educativas por toda la isla abordando los aspectos biomédicos y educativos que afectan a la niñez con autismo.

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