Disfruta la cosecha

Cada persona es única, especial y diferente. No te frustres si las cosas no salen como tú esperabas en la primera actividad. En lugar de enfocarte en lo que no funcionó bien, piensa en los logros que tuvo tu niño o niña. Piensa en todo lo que has aprendido sobre él o ella. Quizás no sabías que le molestaban los ruidos. Entonces vas a tratar de utilizar música suave en el hogar para que se sienta más cómodo. Quizás hasta puedas utilizar un “I-pod” para calmar su ansiedad. Tal vez no sabías que le molestaba la luz. Ésta es una buena oportunidad para ir a las tiendas (cuando están tranquilas) y comprar unas gafas. Quizás no sabías que le molestaban ciertos olores. Ahora podrás evitarlos o sustituirlos por otros que le sean placenteros. O tal vez no sabías que le molestaba caminar entre piedras, sobre tierra mojada o en la arena. Pues entonces hay que hacer ejercicios para prepararse y superar esas alteraciones sensoriales.

Mientras tanto… salieron un domingo a una tarde familiar. Tú y tu pareja estuvieron felices haciendo los preparativos para la actividad. Todos disfrutaron la expectativa de hacer juntos algo nuevo y diferente. Prepararon nuevas recetas, elaboraron actividades sencillas, recogieron materiales y se regalaron la oportunidad de realizar nuevas y entretenidas actividades en familia.

Usualmente, los niños o niñas con autismo tienen actividades muy limitadas. Sus progenitores siempre andan preocupados por la condición y limitan sus actividades por miedo al qué dirán o a que le vaya a ocurrir algo al menor. En lugar de tener un niño o niña con autismo, toda la familia se anula y se convierten de manera voluntaria en “una familia con autismo”.

La familia de un niño o niña con autismo tiene que elegir los lugares que frecuenta, el horario, las actividades en que participa y el grupo de amigos y familiares que le acompaña. Es común que se rodeen de familias que tienen otros niños con autismo, porque se sienten más cómodos y no tienen que dar tantas explicaciones. Es por eso que podrían preparar actividades conjuntas y aglutinar fuerzas en beneficio de sus hijos.

Usualmente, los niños con autismo disfrutan de los paseos en automóvil, así que esto alegrará a tu hijo o hija. Si le gusta el lugar, se sentirá feliz al llegar o puede que se sienta un poco agitado o agitada, pero luego de un periodo de relajamiento, lo verás jugando, solo o con otros niños. Intentará comunicarse, enseñarte cosas que son de su interés, y “preguntarte” cosas que le preocupan. Emprenderá alguna investigación tras un chorro de agua, un sapo o unas lombrices. Participará solo, contigo o junto a otros niños de actividades que son adecuadas para su edad y de esa forma comenzará a desarrollarse como cualquier otro curioso aprendiz.

Disfruta en familia de las cosas pequeñas. Cada conquista de tu hijo o hija debe celebrarse para que él o ella entienda el contexto social de lo que es adecuado. Realza sus fortalezas para que desarrolle su orgullo y autoestima a la vez que es reconocido por sus logros. Otros niños lo recibirán con entusiasmo y aceptación si observan que tiene talentos y puede colaborar en lo que estén haciendo. ¡Adelante!

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Datos educativos y profesionales: Yolanda González Román, DMD Completó el Bachillerato en Ciencias con Concentración en Química de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Estudió Odontología en el Recinto de Ciencias Médicas de la UPR. Realizó un post-grado con especialidad en niños y personas con impedimentos en el Montefiore Medical Center/Rose Kennedy Center for the Handicapped, New York. Ejerció como Dentista Pediátrico en la práctica privada por 20 años. Su interés en el autismo la llevó a entrenarse con la organización Defeat Autism Now! (DAN) en alternativas biomédicas para el tratamiento del autismo. La Dra. González está capacitada por esta asociación nacional. Como complemento a su entrenamiento biomédico, decidió capacitarse en el área de Educación Especial y Diferenciada, de manera que pueda abordar el autismo de forma abarcadora y holística. Conoce la necesidad de capacitar a padres, madres y cuidadores en la atención y la educación de estos niños y jóvenes. En agosto del 2007 ingresó al Departamento de Estudios Graduados de la Facultad de Educación de la UPR-Río Piedras, para continuar estudios en lo que se ha convertido en su pasión: la educación a niños y jóvenes con autismo y la búsqueda de su desarrollo óptimo en un ambiente de paz y respeto. Para la Dra. González, la educación es un derecho de todos los niños, niñas y jóvenes, protegido por la Convención de DDHH y la Convención de Derechos de la Niñez. Otros estudios relacionados: o Certificación como Asistente en lenguaje de señas o Certificación en Terapia Educativa . La Dra. González ofrece charlas educativas por toda la isla abordando los aspectos biomédicos y educativos que afectan a la niñez con autismo.

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