Quienes Somos

 
1ro de abril de 2012

Guaynabo, Puerto Rico

Estimada usuaria / Estimado usuario:

Me imagino que deseas conocer más sobre mí y mi familia. Empezaré por decirte que mi nombre es Yolanda y mi historia es sencilla. Nací en la zona oeste de Puerto Rico en el seno de una familia tradicional. Mi familia se mudó al área metropolitana cuando era pequeña. Mis progenitores siempre valoraron la educación como el mejor tesoro y dedicaron sus esfuerzos a mi formación y la de mis hermanos. Desde Kínder hasta 4to año me eduqué en colegios católicos, fe que profeso.

Recibí una educación de excelencia que me permitió aprobar exámenes avanzados e ingresar al exclusivo “Grupo de los Cien” en la Facultad de Ciencias Naturales del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. En tres años completé mi Bachillerato en Química, pero no había determinado qué carrera proseguir. Un día, pasando por el pasillo central de lo que en aquella época era el nuevo edificio de Ciencias Naturales, un grupo entusiasta de estudiantes captó mi atención. Se sentían eufóricos porque el Decano de Estudiantes de la Escuela de Odontología estaba ofreciendo una charla informativa. Me informé, completé mi solicitud y meses más tarde fui aceptada en la destacada escuela.

Cuatro años más tarde me gradué con honores de la Escuela de Medicina Dental de la Universidad de Puerto Rico. Entonces me trasladé a la ciudad de Nueva York donde realicé la especialidad en niños y personas con impedimento en el Monteriore Medical Center/Rose Kennedy Center for the Handicapped. En 1987 regresé a mi amada Isla y establecí mi consultorio en el área metropolitana.

Al año siguiente me casé, en dos años llegó nuestro Sol, y año y medio más tarde apareció nuestro Cielo. Mi vida era perfecta, venía de una hermosa familia, tenía una bonita carrera profesional, además un esposo excelente y dos hijos maravillosos que llenaban mi vida. ¡Qué más podía pedir! Mi vida era un sueño. ¡Era feliz!

Unos años más tarde, el sueño se transformó en pesadilla. Los profesionales confirmaron nuestro temor, una nube gris cubrió nuestro pequeño y diáfano Cielo, el Autismo se había apoderado de él. En ese mismo instante nos comprometimos a luchar contra el Autismo que secuestraba a nuestro hijo, derrumbar murallas, levantar puentes y mirar hacia las estrellas. No sabíamos cuán lejos llegaríamos, pero lo aprenderíamos sobre la marcha.

Nuestro Sol siguió brillando, y las nubes tormentosas comenzaron a despejar nuestro Cielo. Cada terapia, cada tratamiento, cada nueva intervención ofrecía nuevas alternativas y esperanzas. Continuamos trabajando fuerte y afanosamente para proteger nuestro Cielo de aquellas nubes tormentosas, y vimos la luz, y nos calentó el Sol, y nos abrazó el Cielo. Estaba pasando la turbulencia.

Después de la tempestad, llegó la calma. Recordamos todo el tiempo, dinero y esfuerzo que habíamos dedicado a nuestro hijo y decidimos que otras personas deberían beneficiarse de nuestro esfuerzo y conocimiento. Había estudiado arduamente y había logrado capacitarme en alternativas biomédicas para el tratamiento del Autismo con la organización Defeat Autism Now! en los Estados Unidos. Entonces, y apoyada por mi familia, decidí comenzar una nueva jornada en el campo educativo para la niñez con Autismo, compartiendo nuestras vivencias y saberes con aquellos sectores que habían perdido la esperanza de sobrevivir a la tormenta.

En agosto de 2007 ingresé al programa de Maestría en Educación Especial en la Facultad de Educación de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Allí conocí hermosos y talentosos seres humanos con quienes he compartido mis saberes y quienes han enriquecido mi alma, mi espíritu y mi proyecto de vida. Junto a ellos, el sueño se hacía realidad, pasamos de lo ideal a lo concreto, elaboramos ideas y construimos proyectos en el campo de la educación especial y diferenciada. Así surgió “Creciendo Verde”: Enfoque educativo esperanzador de enriquecimiento holístico en la Naturaleza para la niñez con Autismo. Mediante este proyecto completo mis requisitos para el grado de Maestría en Educación Especial.

Concurrentemente, tuve la oportunidad de tomar el curso básico en lenguaje de señas y certificarme como Asistente en Comunicación en la Universidad del Turabo en Gurabo. Además, obtuve la Certificación en Terapia Educativa de la Universidad Interamericana. Actualmente, estoy completando cursos de bachillerato conducentes a la Certificación de Maestro en Educación Especial con especialidad en Disturbios Emocionales en la Facultad de Educación del Recinto de Río Piedras.

Han pasado los años, miró atrás y agradezco el apoyo de mi esposo e hijos al haber tomado esta decisión; miro adelante y todo parece sonreír. Nuevas ideas, nuevos caminos, nuevos conocimientos, nuevas alternativas, nuevas amistades… y la certeza de haberlo hecho bien, de haber tomado la decisión correcta y de encaminarme a un nuevo mañana, más esperanzador para la niñez y el pueblo puertorriqueño.

Me despido con un pensamiento de Martin Luther King, gran defensor de los derechos humanos, que enmarcan mi propósito de vida: “Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano”.

Bendiciones,

Yolanda